La ropa de 1950 y 1960

En 1950 la moda vuelve a retomar todo su glamour que abandonó durante la segunda guerra mundial. La ropa de 1950 se convierte en ropa elegante, extravagante y con mucho estilo. La figura femenina vuelve a ser resaltada en sus curvas a través del uso de los corsés, que desde los 20 hasta los 40 habían caído en desuso. El estilo con respecto a los peinados también cambia. A pesar de que el pelo corto se sigue usando, el pelo largo se pone de moda. Esto se debe a que la moda de los 50 se concentraba en hacer que la mujer luzca más sensual.

A diferencia de la ropa de la década de los 40, la ropa de 1950 era de más alta calidad. Después de la segunda guerra mundial, la atmósfera era una de optimismo y entusiasmo y bienestar económico. Es aquí cuando nace en Estados Unidos la idea del sueño Americano. Después de la guerra, las personas sólo querían establecer una familia y tener una vida estable y tranquila, con todas las comodidades. Es por esto que las mujeres pierden el entusiasmo de liberación femenina que había empezado a surgir en los 20. Otra vez la mujer quiere quedarse en la casa y cocinarle a su marido y encargarse de los quehaceres. De la misma forma, comienza a preocuparse más por su apariencia física, para ser una mujer digna de su marido, quien tanto hizo por el país. La necesidad de ahorro por la guerra ya había terminado, y esto se combinó con la necesidad de las mujeres de verse mejor. Como resultado, la ropa femenina otra vez se volvió extravagante y fantástica.

Las prendas eran confeccionadas a la medida. Dentro de la ropa de alta costura, era muy común encontrar trajes y vestidos hechos con telas muy costosas, como seda de calidad y cashmere, y con bordados increíbles. En esta misma década, Christian Dior crea un nuevo estilo de vestidos pensado especialmente para la mujer elegante. Este estilo se lo conoce como "mujer flor". Este nombre surge de la forma del diseño de sus vestidos, que eran pequeños en los hombros, ajustados en la cintura y con una pollera. Además de todo esto, en los 50 se le daba mucha importancia a los accesorios. La elegancia consistía en un traje completo, y por eso las mujeres vestían sombreros, guantes, carteras y zapatos de excelente calidad.

Pero la ropa de 1950 comienza a ver grandes cambios con la llegada de la siguiente década. Hasta los 50, las mujeres se mantenían en una posición de caras bonitas que se encargaban de los quehaceres del hogar. No había mucho interés por participar en la vida política o por tener los mismos derechos que los hombres. Pero en los 60, comienzan los primeros movimientos activistas a favor de los derechos de la mujer y de la igualdad de géneros. Con estos movimientos feministas, la moda se ve altamente afectada.

La creencia de las feministas de los 60 era que la ropa de 1950 reflejaba los intereses del hombre y que la mujer no debía vivir ni vestirse para satisfacer las necesidades de los hombres. Por ejemplo, el cabello largo se convirtió en un símbolo de sensualidad femenina, y por eso en la década del 60, el cabello corto al estilo andrógeno se puso de moda. También los corsés comenzaron a ser vistos como un insulto a la mujer, ya que eran muy malos para la salud y sólo se los usaba para que la mujer pudiera tener una figura de reloj de arena que satisficiera a los hombres.

Es entonces que surge una moda muy característica de principios de los 60, en donde las mujeres usaban el pelo muy corto y los vestidos sueltos, sin resaltar la cintura ni la forma femenina. En vez de eso, se le pone énfasis a la acentuación de las piernas. En esta década el largo de las polleras sufre un cambio nunca visto antes. Por primera vez surge el concepto de minifalda. Las mujeres comienzan a usar polleras muy cortas mostrando casi toda la extensión de sus piernas. Como complemento para resaltar las piernas, surgen las botas de caña larga, que hasta entonces sólo usaban los hombres, así como algunas mujeres, para trabajar o para algunos deportes como la equitación. Estas nuevas botas llegaban justo por debajo de la rodilla y no tenían taco.

Esta nueva tendencia de ropa más libre era un reflejo perfecto de la mujer liberada de los 60 y una antítesis a la ropa de 1950, ya que esta representaba el sexismo y la humillación femenina. En los 60 la mujer ya no quería restricciones con respecto a nada, y mucho menos en la moda. También es en esta época que surge la bikini, que no mucho antes sólo había sido vista como un atuendo pornográfico.